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Fundación |
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Fundación
DÚRIKA: EcoAldea Integral Autosuficiente Protegiendo 8500 hectáreas de bosque nuboso tropical, para las presentes y futuras generaciones |
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| Descripción Pájaros Comunes Orquídeas Flora | |||||||||
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La
Reserva protege un amplio territorio, cuya gran mayoría se localiza en
área húmeda, que va desde elevaciones intermedias de bosque húmedo
premontano bajo, pasando por bosque
nuboso (robledales) y llegando hasta el prepáramo en las partes más
altas de la división continental. Los cambios en precipitación
pluvial, temperatura, elevación y condiciones de suelo, que se dan en
distancias cortas, han permitido que la Reserva posea una gran variedad
de hábitats con diferentes especies de flora y fauna; muchas de ellas
endémicas de esta parte del planeta.
La topografía del terreno protegido es abrupta, presenta pendientes de 30° y en algunas áreas más elevadas hasta 65°. Esta particularidad ha limitado el uso del suelo con fines agrícolas, pero a su vez, esta característica ha sido aprovechada en la reserva para reforestar en estas áreas. Por
su ubicación estratégica, la Reserva sirve como refugio a muchos
animales, muchos de ellos en vía de extinción como el Jaguar (Felis
onca), el Tapir (Tapirus bairdii) el Águila Harpía (Harpía
arpya) y el Quetzal resplandeciente (Paromachrus mocino)
entre otros. Además, la
Reserva funciona como el último reducto para la conservación de muchas
especies de árboles muy escasas en el país y en la zona sur, como son
los Robles (Quercus costaricensis), Campano
(Nectamdra sp), Cedro dulce (Cedrela sp), Cedro
María (Calophyllum guatemalensis), Fruta dorada (Virola
sebifera),
Aguacatillos (Lauraceas, Ocoteas, etc), Cerillo (Symphonia
globulifera) y otros. La
flora y fauna también son
de gran importancia para las poblaciones indígenas locales de la etnía
Cabécar y Bribri, circundante a la Reserva.
La introducción de costumbres y técnicas agrícolas negativas
por parte del “hombre blanco” en las reservas indígenas ha causado
un rápido deterioro de las culturas indígenas y del medio ambiente.
Estos colonos han introducido métodos desfavorables de
agricultura, quema de pastizales, áreas de potreros y ganadería, además,
de la deforestación ilegal, el área remanente de bosque se encuentra
bajo inminente peligro. El
área original que se compró para iniciar el proyecto era de
sólo 250 hectáreas; con el tiempo y a través de los fondos obtenidos
con el programa de Ecoturismo, se ha logrado proteger aproximadamente
7500 hectáreas de bosques, creando de esta manera, un corredor biológico
que conecta la RBD con el P.I.L.A. El
programa de educación ambiental comienza a dar sus frutos, las
poblaciones indígenas locales y los campesinos vecinos toman conciencia
de la importancia, de preservar los recursos naturales del lugar;
estos cambios se han dado principalmente después de observar
problemas muy serios de inundaciones, erosión o sequías,
la pérdida de suelo y
biodiversidad hacen cada vez más urgente la necesidad de un
cambio de vida en estos pobladores. Es
de gran importancia seguir adquiriendo tierras en riesgo de ser
destruidas por causa de cambios de uso del suelo, y continuar con los
proyectos de reforestación y educación ambiental, esta es la única
forma de asegurar la preservación de esta zona para la posteridad.
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